









Durante un evento en Tapachula para un cliente del sector del entretenimiento, los camerinos se improvisaron utilizando contenedores industriales, ofreciendo una solución práctica y versátil. Para evitar que lucieran demasiado simples, se decoraron con vinilos, lo que les dio un aspecto más atractivo y personalizado, alejándose del simple contenedor blanco. Esta estrategia no solo mejoró la estética de los camerinos, sino que también contribuyó a una experiencia de hospitality inmersiva y de marketing, creando un ambiente acogedor y distintivo que destacó entre los asistentes.
Además, se implementó una innovación digital: un código QR que dirigía a los usuarios directamente a la playlist con más reproducciones del artista. Esta integración no solo añadió un toque moderno y tecnológico a los camerinos, sino que también brindó a los visitantes una experiencia musical personalizada, enriqueciendo su participación en el evento.
Problemática:
El desafío principal era convertir los contenedores industriales, que son funcionales, pero estéticamente simples, en camerinos atractivos y acogedores para un evento de entretenimiento. El objetivo era ofrecer una experiencia de hospitality que no solo fuera funcional sino también impactante desde el punto de vista visual y experiencial.
Para resolver esta problemática, se decoraron los contenedores con vinilos, transformándolos en camerinos visualmente atractivos y personalizados. Además, se incorporó una innovación digital mediante un código QR que dirigía a los usuarios a la playlist más popular del artista, agregando un elemento moderno y tecnológico a la experiencia. Esta combinación mejoró significativamente la estética y la experiencia general, haciendo que los camerinos fueran acogedores y distintivos, y proporcionando una experiencia musical personalizada a los visitantes.
Concierto Tapachula